El abordaje de las personas con DCA (Daño Cerebral Adquirido) se ha estructurado de una manera sencilla:

  • Valoración inicial multidisciplinar (neuropsicología, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y psicología).

    Todos los profesionales del equipo valoran la situación del paciente desde diferentes perspectivas y se reúnen.

  • Valoración de especialidad

    Consulta de valoración con un profesional (neuropsicólogo, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, logopeda, psicólogo).

  • Entrega de informes de valoración

    Reunión con los profesionales, que emiten el informe de valoración y lo explican al paciente y a sus familiares. Se propone un programa rehabilitador en base a la valoración.

Las sesiones de tratamiento se establecerán de acuerdo con el paciente, en base a sus objetivos, y según la valoración de los profesionales del equipo. Con el paso del tiempo se producen  cambios y evolución del paciente, y por tanto se reajustará el programa para adaptarlo a las necesidades cambiantes y optimizar al máximo los recursos.

En estas sesiones, cada profesional asume un paciente por lo que está garantizada la atención individualizada, teniendo un despacho o la sala de rehabilitación destinados exclusivamente a este tratamiento.

Puede suceder que de la valoración de los profesionales surja la propuesta de realizar un tratamiento simultáneo por parte de dos terapeutas (fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, neuropsicólogo, logopeda). En este caso, las sesiones se alargarán desde los 60 minutos normales hasta incluso los 90 minutos, siempre en función de los objetivos de la sesión.

Una expresión muy extendida en la comunidad científica es: “tiempo es cerebro”. En la misma línea, desde LK Salud recomendamos una intervención temprana para realizar un diagnóstico precoz e iniciar el plan de rehabilitación intesivo tan pronto como sea posible. Dentro de los factores de buen pronóstico siempre encontraremos la intervención precoz.